Una versión de este artículo se publicó originalmente enIndustry Today.

Al igual que el mundo industrial afronta las difíciles consecuencias del impacto de la COVID-19, también lo hacen las personas que trabajan en él. Son muchos los trabajadores industriales que se encuentran actualmente en primera línea para mantener nuestro mundo en marcha mientras luchamos contra situaciones sin precedentes. No son los robots quienes nos están salvando en esta crisis, sino las personas.

En el sector manufacturero, los trabajadores de primera línea no pueden permitirse el lujo de trabajar desde casa. Deben estar en la planta de producción, trabajando junto a sus compañeros para supervisar, manejar y mantener equipos industriales complejos.

Muchos de nuestros clientes del sector manufacturero están recibiendo pedidos más voluminosos de lo habitual, especialmente aquellos que fabrican artículos «esenciales» como alimentos, bebidas y productos de higiene personal, lo que se traduce en un mayor número de trabajadores en la cadena de producción y en una mayor contratación. Por ejemplo,Georgia-Pacific está aumentando la producción de papel higiénico para el consumoy tiene instalaciones que funcionan las 24 horas del día, los 7 días de la semana; además, en el momento de redactar este artículo,más del 25 % de sus puestos vacantesse habían publicado en los últimos 14 días. L’Oréal hareconvertido algunas de sus plantaspara fabricar desinfectante de manos,incluida una en Franklin, Nueva Jersey.

Según el analista Peter Bussey, de LNS Research, «un ámbito potencial de innovación e inversión [relacionado con la COVID-19] son las plataformas de trabajadores conectados… Estas tecnologías se están incorporando cada vez más a los programas [de transformación industrial] para mejorar la productividad, la calidad y los niveles de seguridad».

El trabajo conectado permite a los trabajadores de primera línea estar conectados digitalmente con las personas, la información, los sistemas y las máquinas que necesitan para mejorar la seguridad, la calidad y la productividad. ¿Cómo está transformando el trabajo conectado —y la tecnología que lo impulsa— la forma en que se lleva a cabo el trabajo industrial, no solo en la crisis actual, sino también más allá de ella?

El trabajo conectado potencia la eficiencia

La pandemia mundial trajo consigo un repentino aumento de la demanda de determinados productos. La tecnología para trabajadores conectados, centrada en los dispositivos móviles, proporciona a los trabajadores las herramientas que necesitan para ser más eficientes a medida que aumentan las expectativas de rendimiento.

Recurrir a procedimientos operativos estándar (SOP) en papel, guardados en carpetas de seis pulgadas, nunca ha sido tan insuficiente. No hay garantía de que se cumplan ni visibilidad en tiempo real del cumplimiento, sobre todo en la situación actual, en la que es más importante que nunca asegurarse de que la ejecución paso a paso del trabajo se realice correctamente a la primera y en todo momento.

La tecnología para trabajadores conectados digitaliza por completo los procedimientos en papel, garantizando —en tiempo real— que los trabajadores sigan los protocolos. Deben confirmar, con un toque o un deslizamiento en un dispositivo móvil, en qué punto exacto del proceso se encuentran. También deben introducir los datos y las mediciones del proceso para su validación. Si algo no va bien, el procedimiento puede modificarse dinámicamente para hacer frente al problema inesperado, o se puede notificar automáticamente a un miembro del equipo.

Además, uninforme reciente de LNS Researchreveló que, debido a la COVID-19, el 42 % de las empresas encuestadas modificó los procesos de inicio y finalización de los turnos para permitir el distanciamiento social. Varios de nuestros clientes han modificado la forma en que sus equipos trabajan en la planta para mantener una distancia de seguridad entre ellos.

Durante los cambios de turno, la tecnología para trabajadores conectados puede ayudar a los empleados a gestionar el traspaso de forma más eficiente, al tiempo que se protegen a sí mismos. Dado que el trabajo se registra y se documenta digitalmente, el nuevo turno puede abrir la aplicación para trabajadores conectados en sus dispositivos móviles para ver en qué punto quedó el trabajo del turno anterior y cuáles son los siguientes pasos, todo ello sin necesidad de entrar en contacto físico cercano con sus compañeros.

El trabajo conectado potencia la toma de decisiones inteligentes

La salud y la seguridad de los empleados son más importantes que nunca. Gracias a la tecnología para trabajadores conectados, las empresas pueden actualizar sus procedimientos operativos estándar (SOP) para incluir medidas adicionales de salud y seguridad para los empleados, como el lavado de manos y los controles sanitarios para los visitantes que acuden a las instalaciones.

A nivel individual, la tecnología para trabajadores conectados les ayuda a tomar el control de su seguridad, por ejemplo, al llevar gafas protectoras o cascos cuando realizan determinadas tareas o cuando trabajan en una zona de la planta que pueda ser peligrosa. Cuando las operaciones se ven interrumpidas por cambios inesperados en el personal y los procesos, a menudo se pasan por alto las medidas de seguridad, lo que supone un grave peligro.

Por su parte, a nivel directivo, la tecnología recopila todos los datos sobre la actividad humana mientras las personas trabajan, lo que proporciona información que puede conducir a la toma de mejores decisiones.

Por ejemplo, la mayoría de los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP) pueden mostrar cuándo comienza y termina un trabajo concreto. La tecnología de trabajadores conectados proporciona un nivel adicional de detalle sobre cómo se está ejecutando el trabajo, incluyendo si los pasos se han realizado fuera de orden y/o dónde se pierde tiempo. Como directivo o responsable de planta, esta información puede conducir a una mejor formación de los trabajadores y a una mejor comprensión de si son las personas o los equipos los que están ralentizando los plazos de entrega.

La mano de obra humana es esencial para el mundo industrial, pero, en plenaCuarta Revolución Industrialy en medio de una pandemia mundial, los trabajadores también necesitan «superpoderes». A medida que la fabricación se vuelve más avanzada con el auge de la automatización y el aprendizaje automático, los trabajadores también deben dotarse de las capacidades digitales necesarias para poder seguir impulsando el avance del sector.