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Publicadoel 22 de noviembre de 2021

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  • Planificación de recursos empresariales (ERP)
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Contenedores de transporte apilados y carretilla elevadora

Una versión de este artículo se publicó originalmente en Food Logistics.

La cadena de suministro mundial ha cambiado radicalmente desde el inicio de la pandemia, pasando de la escasez de materiales a la de mano de obra. Descubre cómo puedes salvar esa brecha.

La cadena de suministro mundial ha cambiado drásticamente desde el inicio de la pandemia, desde los cambios en las preferencias y demandas de los consumidores hasta la reciente escasez de materiales. En el punto álgido de la pandemia de COVID-19 en Estados Unidos, los consumidores permanecían principalmente en casa bajo estrictas restricciones. Esto tuvo un efecto inmediato en la industria manufacturera, incluyendo un aumento de la demanda de papel higiénico y equipos de protección individual (EPI), y una disminución de la demanda de productos específicos dirigidos a determinados grupos de personas, como alimentos o bebidas en envases para fiestas.

Ahora, el sector manufacturero se enfrenta también a otro problema relacionado con la cadena de suministro: la escasez de materiales físicos. Tomemos como ejemplo la escasez de chips semiconductores: decenas de miles de productos llevan tiempo acumulándose en los almacenes, sin poder utilizarse, ya que los fabricantes no han podido hacerse con los chips necesarios. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué otros factores están contribuyendo a esta escasez y cómo pueden los fabricantes combatirla para hacer llegar a los consumidores los productos que necesitan?

Los obstáculos de la cadena de suministro en el sector manufacturero y la escasez de mano de obra 

Si bien el sector manufacturero se ha enfrentado a una escasez de materiales físicos en los últimos meses, otro factor importante que ha contribuido a la reciente escasez en la cadena de suministro ha sido la reducción de la plantilla.

En la actualidad, Estados Unidos se enfrenta a una escasez de más de dos millones de trabajadores y el sector está desesperado por cubrir estos puestos para poder hacer frente al repunte de la demanda de los consumidores. 

Deloittellega incluso a estimar que estos puestos vacantes podrían costarle a la economía del país más de un billón de dólares en la próxima década.

No se trata solo de que haya menos trabajadores disponibles, sino también de que existe una creciente brecha de competencias en el sector manufacturero. Las ofertas de empleo han ido aumentando de forma constante en los últimos años, pero el número de titulados y de personas interesadas en incorporarse al mercado laboral industrial ha ido disminuyendo de forma constante, lo que supone una presión para el sector manufacturero en su conjunto y, por lo tanto, para la resiliencia de la cadena de suministro.

Uno de los factores que contribuyen a esta situación es la falta de herramientas digitales disponibles en el sector manufacturero, algo fundamental a la hora de intentar atraer a las generaciones más jóvenes a este ámbito. Los millennials y la Generación Z dan prioridad a la disponibilidad de herramientas digitales frente a muchos otros aspectos de su empleo. De hecho, según un estudio reciente realizado por Parsable, más de la mitadafirmó que dejaría su trabajo actual por la oportunidad de trabajar en un entorno más moderno y digital.

Al trabajar para reducir esta brecha digital y dotar de tecnología a los trabajadores de primera línea, las empresas manufactureras tienen muchas más posibilidades de retener a sus actuales empleados de primera línea y de atraer más talento al sector, lo que será clave para combatir la escasez de mano de obra cualificada y ampliar la reserva de talento.

Consejos para gestionar los problemas de la cadena de suministro en el sector manufacturero

Además de crear y potenciar una reserva más amplia de trabajadores con las competencias necesarias, hay otros aspectos que el sector manufacturero puede tener en cuenta para mitigar la escasez en la cadena de suministro. Aunque nadie podría haber previsto la pandemia de la COVID-19 y su impacto en la cadena de suministro, esto ha brindado a las empresas la oportunidad de evaluar los procesos antiguos e implementar un nuevo conjunto de estrategias. La evolución de los procedimientos y la revisión de las prioridades permitirán aumentar la resiliencia empresarial a medida que el sector avanza para hacer frente al resurgimiento de las cadenas de suministro avanzadas.

La eficiencia es clave: Es fundamental que se dote al personal de primera línea de las herramientas necesarias para trabajar de forma más eficiente mediante la implantación de soluciones digitales y escalables. Ya no se puede esperar que los trabajadores del sector manufacturero utilicen únicamente lápiz y papel. Las tecnologías emergentes que permiten a los trabajadores eliminar tareas innecesarias o reducir el tiempo que se tarda en completarlas contribuirán a resolver los problemas de la cadena de suministro.

Priorizar la seguridad – Según CoBank, la pandemia redujo la producción de carne de cerdo y de vacuno en EE. UU. enun 40 %, debido a los cierres masivos de instalaciones relacionados con incidentes de salud y seguridad de los trabajadores. La seguridad nunca ha sido tan importante, incluso ahora que estamos superando la COVID-19, y el sector manufacturero debe dar prioridad a la mejora de los protocolos de seguridad con el fin de reducir los accidentes evitables y la repetición de incidentes.

Mejorar los estándares de calidad – Contar con estándares de calidad elevados es fundamental para optimizar las cadenas de suministro. Se trata de una responsabilidad que incumbe a toda la empresa, y reforzar estos protocolos garantizará un mejor control de los procesos y los servicios.

Anticiparse a las tendencias – Nadie tiene una bola de cristal, pero el sector manufacturero siempre debe mirar hacia el futuro. ¿Qué tendencias de consumo vislumbran las empresas en el horizonte para los próximos meses que podrían afectar a sus cadenas de suministro y a lo que pueden ofrecer a sus clientes? Comprender estas tendencias puede situar a las empresas en una mejor posición para reestructurarse y reorientar sus prioridades si fuera necesario.

El sector manufacturero se encuentra al borde del abismo y se enfrenta actualmente a una grave escasez en la cadena de suministro, mientras el sector se esfuerza por recuperar una cierta normalidad. Gran parte de esta situación era imprevisible y escapa al control de las personas. Sin embargo, si se centran en lo que sí pueden controlar —mediante una combinación de medidas para reducir la brecha de competencias y mejorar la eficiencia en sus propias plantas—, los fabricantes estarán en mejores condiciones para hacer frente a la escasez en la cadena de suministro, tanto a nivel de talento como a nivel sectorial.