El sector de los materiales de construcción es una fuerza importante en la economía mundial. Seguirá desempeñando un papel fundamental mientras el mundo afronta la COVID-19 y se adapta a las fluctuaciones en la oferta y la demanda, así como a las nuevas formas de trabajar. 

En el sector del cemento, por ejemplo, se prevé que el crecimiento del mercado se contraiga ligeramente, un 1,3 %, durante el primer semestre de 2021, según la Asociación Estadounidense del Cemento de Portland. A esto le seguirá una aceleración del crecimiento, que pasará del 0,7 % en el tercer trimestre de 2021 al 5,1 % en 2022, siempre y cuando la vacuna contra la COVID-19 se haya distribuido ampliamente para el tercer trimestre, tal y como prevén actualmente los expertos nacionales en salud.

Tras años de relativa estabilidad, el sector de los materiales de construcción se encuentra en una encrucijada que puede suponer un punto de inflexión. Habrá fabricantes que continúen con su actividad como de costumbre (tal y como era antes de la COVID-19) y, por otro lado, habrá empresas que vean esto como una oportunidad para el cambio y aprovechen este punto de inflexión. El clima empresarial actual creará una división evidente entre estos dos grupos. Con los nuevos avances tecnológicos, es probable que las empresas que no actúen con rapidez y no se adapten a los frecuentes cambios pierdan cuota de mercado y posición en el sector frente a sus competidores con mayor dominio de la tecnología. 

Es probable que los fabricantes que actúen con mayor rapidez y de forma más inteligente que sus competidores salgan reforzados a largo plazo.

En este panorama en rápida evolución, se requiere una nueva forma de pensar. Las empresas deben replantearse su enfoque del sector y ser más flexibles y ágiles. 

Las empresas se han visto afectadas: se han cerrado centros de trabajo, se han producido interrupciones en sus cadenas de suministro y restricciones operativas, y los trabajadores se enfrentan a la amenaza real de la COVID-19. Y es probable que esta situación de incertidumbre continúe en los próximos meses.

Como se ha visto con la COVID-19, tu negocio puede sufrir cambios de la noche a la mañana. Lo más importante es cómo te preparas para las futuras perturbaciones y cambios. Hay una serie de aspectos estratégicos que debes tener en cuenta a la hora de evaluar tu situación actual ante el accidentado camino que tienes por delante y comprender qué puedes hacer para prosperar. 

A continuación te presentamos cuatro medidas que puedes tomar para prepararte para la nueva normalidad.

Demuéstrale a tu equipo que la dirección se preocupa de verdad por ellos

Es importante encontrar un equilibrio entre el rendimiento y la salud en este momento tan crucial. No cabe duda de que tus trabajadores están sometidos a mucho estrés: la preocupación por posibles brotes, los cambios en los turnos de trabajo, los posibles riesgos laborales, el aumento vertiginoso de los costes sanitarios y las horas perdidas como consecuencia de enfermedades o accidentes laborales. Tus trabajadores necesitan tu apoyo en un momento como este, en el que la tensión es alta y hay tanta incertidumbre.

Ahora es el momento de invertir en una cultura que aborde de forma transparente y, lo que es más importante, reduzca de forma proactiva los riesgos relacionados con las condiciones laborales actuales, así como las preocupaciones en materia de seguridad y productividad. No hay mejor momento para mejorar las competencias de tus trabajadores y proporcionarles las herramientas y la formación que necesitan para realizar su trabajo. (Más información: 5 formas de capacitar a la plantilla del sector manufacturero para sobrevivir a la pandemia y prosperar más allá de ella.)

Debido a las nuevas restricciones de distanciamiento social y seguridad, hay menos personas físicamente presentes en la planta de producción. Hay que arreglárselas con los recursos disponibles. Esto significa que muchos trabajadores podrían tener que pasar de una tarea a otra y necesitan comprender con precisión cómo llevar a cabo un nuevo trabajo con el que quizá no estén familiarizados. 

Prepárate para lo inesperado y ten un plan B (y un C, y un D)

En estos tiempos de incertidumbre, el sector de los materiales de construcción ha experimentado una serie de cambios. Desde determinar cómo proteger a la plantilla hasta gestionar los riesgos para garantizar la continuidad del negocio: es fundamental contar con un plan. 

Tu prioridad número uno debe ser la salud y la seguridad de tus empleados. Justo después viene tu estrategia y el camino a seguir. ¿Cómo vas a anticiparte a los posibles cambios y definir la forma en que tu organización debe reaccionar ante posibles obstáculos, para poder tomar decisiones rápidas y ágiles? Aunque es poco probable que puedas prever todos los acontecimientos o situaciones que puedan darse en tiempos de crisis, lo más recomendable es contar con un plan básico. 

Una forma de reforzar tus operaciones consiste en trazar un mapa de tus proveedores, plantas de fabricación, distribuidores y otros elementos de tu red logística, y realizar una prueba de resistencia para evaluar tu capacidad de recuperación ante interrupciones en estas áreas. Una vez identificados los distintos escenarios y localizados los cuellos de botella, es importante actuar con agilidad para adaptarse a los planes de respuesta ante problemas inesperados, buscando siempre el equilibrio entre rapidez y flexibilidad.

Pon la mejora continua en el centro de todo

La necesidad de la mejora continua persiste. Se podría incluso argumentar que ahora es aún más importante. Los fabricantes deben pensar en qué medidas pueden tomar hoy para salir adelante más adelante. Es muy improbable que se vuelva a la normalidad, y los líderes deben prepararse para cómo será el sector de los materiales de construcción tras la COVID-19. 

La mejora continua te ayuda a identificar y eliminar el desperdicio en tus procesos de trabajo. Tener que ir detrás de un supervisor para que te firme algo, rebuscar entre documentos de cumplimiento normativo, llevar un control de los datos en papel e introducir manualmente la información en hojas de cálculo son aspectos que puedes mejorar poco a poco en tus procesos de producción. Cada uno de ellos, por sí solo, puede dar lugar a un cambio significativo. Si tu organización no se esfuerza por superar estas ineficiencias, tu negocio podría correr peligro.

Todo empieza por las personas y los procesos, y la tecnología móvil está ahí para respaldar tus esfuerzos. Es probable que las perturbaciones continúen en un futuro próximo, así que ¿por qué no hacer todo lo posible para garantizar que tu organización no solo sobreviva, sino que prospere?

Pon a disposición de tus trabajadores herramientas digitales para que estén conectados

La tecnología digital es fundamental para que su empresa pueda competir con éxito en este entorno incierto y en constante cambio. A estas alturas, seguramente ya conozca el término de moda «transformación digital», que ha sido un tema central durante los últimos años. Sin embargo, la velocidad a la que los fabricantes tendrán que adaptar sus modelos de negocio y sus prioridades estratégicas no hará más que aumentar. Las nuevas tecnologías y los cambios en el comportamiento de los clientes desempeñan un papel fundamental. 

Todas las empresas tienen una elección: o bien defienden sus operaciones principales y se quedan estancadas, o bien se reinventan activamente y aprovechan las oportunidades para adaptarse a un mercado en constante cambio. En palabras de Benjamin Franklin: «Si no te preparas, te estás preparando para fracasar». Esto no podría ser más cierto en estos momentos. Las empresas que no reconozcan que ha llegado el momento del cambio tendrán dificultades. Esto es especialmente cierto en un contexto en el que pueden producirse en cualquier momento acontecimientos que amenacen sus operaciones, tal y como hemos visto con la COVID-19.

En un sector en el que no se aprovecha al máximo la tecnología móvil y digital, quienes se adelanten a adoptarla obtendrán una enorme ventaja competitiva.

Las empresas de materiales de construcción deben pararse a reflexionar sobre los problemas habituales a los que se enfrentan a diario. Ya se trate de la dependencia del «conocimiento implícito» o del registro de datos e información en papel (lo que probablemente da lugar a archivadores y montones de papel). Las empresas de materiales de construcción tienen la oportunidad de transformar esos procedimientos obsoletos basados en el papel en instrucciones de trabajo dinámicas y digitales.  

No hay tiempo para experimentar con la estrategia perfecta en este caso. En su lugar, las empresas deben actuar ya y poner en marcha casos de uso contrastados, empezando poco a poco y ampliando después. Con herramientas digitales y móviles, puedes ofrecer a tu equipo la seguridad que necesitan ahora mismo. Puedes infundir confianza en tu equipo. No solo podrán realizar su trabajo con precisión siguiendo instrucciones digitales paso a paso y listas de comprobación, sino que, como responsable, tendrás acceso a todos los datos que se introducen directamente en la plataforma.  

Tu equipo puede acceder a formularios y listas de comprobación, instrucciones de trabajo estándar y procedimientos operativos, e incluso a formación o lecciones breves y fáciles de asimilar, disponibles bajo demanda. Esto fomenta una relación de trabajo armoniosa entre el trabajador, la información que necesita para realizar correctamente su trabajo y los datos que tú, como responsable, necesitas para realizar un seguimiento y supervisar las operaciones en tiempo real. Para que esto sea posible, el contenido debe ser digital e interactivo, y los trabajadores deben disponer de dispositivos móviles inteligentes.