Según un artículo de EHS Today, «se prevé que el valor del mercado de los dispositivos wearables industriales crezca hasta alcanzar los 2.78 mil millones de dólares en 2024, a medida que las empresas empiecen a utilizar cada vez más los datos y los análisis para reducir costes y prevenir lesiones». El auge de la tecnología wearable, desde los dispositivos de seguimiento de actividad física hasta las Google Glass y las HoloLens de Microsoft, se ha visto impulsado por la capacidad de la tecnología para ser cada vez más eficiente y rápida con el paso del tiempo.
¿Qué es la tecnología wearable y por qué es importante?
La tecnología ponible, también conocida como «wearables», integra componentes electrónicos que pueden llevarse como accesorio o incorporarse a la ropa para su uso en las actividades cotidianas. Estos dispositivos son aparatos que no requieren el uso de las manos, funcionan con microprocesadores y tienen la capacidad de enviar y recibir datos a través de Internet. Entre ellos se incluyen: pulseras, relojes, cascos que ofrecen experiencias de realidad aumentada, virtual o mixta, e incluso prendas de vestir.
Los dispositivos wearables no son ninguna novedad. En el ámbito industrial, permiten a las empresas supervisar la productividad, la seguridad y la eficiencia en el lugar de trabajo, especialmente en los sectores de la fabricación y la sanidad.
En el sector manufacturero, los dispositivos wearables están pensados para supervisar la actividad de los trabajadores en tiempo real y recopilar datos. Cada vez es más frecuente encontrar equipos que utilizan dispositivos wearables para el teletrabajo, ya sea mediante una interfaz de usuario controlada por voz o mediante realidad aumentada (RA). Los principales casos de uso que están ganando terreno entre nuestra base de clientes son las capacidades de colaboración y de acceso a expertos a distancia, lo que ayuda a los equipos a trabajar de forma segura, a interactuar con expertos de forma remota y a reducir los costes asociados a los desplazamientos.
La era del trabajador industrial conectado lleva mucho tiempo gestándose y el propio hardware ha ido evolucionando con el paso del tiempo, ofreciendo cada vez más funcionalidades al usuario final. A lo largo de los años, hemos sido testigos de avances increíbles en la innovación en materia de hardware. Y la posibilidad de incorporar dispositivos wearables al ámbito de la fabricación resulta fascinante para muchos. Las empresas han estado probando esta tecnología en entornos industriales y de fabricación, lo que ha generado una demanda cada vez mayor en el mercado para encontrar el ajuste adecuado entre el producto y el mercado.
Una de las principales ventajas de esta tecnología es que pone los conocimientos especializados en manos del usuario final, al tiempo que le permite realizar el trabajo directamente, en lugar de tener que revisar la información y luego cambiar de contexto para pasar a la tarea en cuestión.
Imagina poder proporcionar a tus trabajadores de primera línea instrucciones de trabajo digitales que les guíen paso a paso en la tarea que deben realizar. Esto no solo dota a los trabajadores de primera línea de las habilidades necesarias para desempeñar su trabajo, sino que también puede desempeñar un papel fundamental a la hora de ayudarles a identificar posibles problemas antes de que se produzcan. Además, imagina dotar a los equipos de mantenimiento de una herramienta capaz de localizar visualmente un problema en una máquina y, a continuación, proporcionarles instrucciones digitales paso a paso para su reparación.
Comprender las limitaciones de los dispositivos wearables
Aún nos encontramos en las primeras fases de adopción e implementación. Los dispositivos wearables suelen considerarse un juguete nuevo y llamativo, y se encuentran muy arriba en la curva de madurez de la digitalización. Sin embargo, los dispositivos wearables son un elemento fundamental que se puede añadir a tu base digital. Antes de que las empresas puedan siquiera comprender cómo se pueden utilizar los dispositivos wearables en su entorno de fabricación, deben centrarse primero en sentar las bases de sus iniciativas de transformación digital. A continuación, se presentan algunas consideraciones estratégicas.
En primer lugar, las empresas de hardware se centran cada vez más en atarte a su solución y en intentar demostrar que su producto es el mejor del mercado. Esto conlleva un vocabulario y unos comandos propios para los auriculares con interfaz de usuario controlada por voz, aplicaciones específicas que no son escalables y la ausencia de patrones uniformes de interacción o experiencia. Todo esto se reduce a que las empresas de hardware trabajan para consolidar su posición competitiva y demostrar su propuesta de valor única. Aquí es donde hemos adoptado deliberadamente una postura diferente, diseñando y creando una experiencia independiente del dispositivo.
En segundo lugar, hay frustración en el mercado. Las empresas llevan años pagando por implementaciones piloto para probar casos de uso, sin obtener resultados tangibles y quedándose sorprendidas cuando se les revela el precio de una implementación completa. Esto se debe, en parte, a que los casos de uso y las pruebas son meras novedades para «el teatro del éxito en las salas de juntas». La otra parte se debe a un malentendido (o a una falta de voluntad para aceptar) las capacidades y limitaciones actuales de la tecnología, como compartir el campo de visión, las funciones de reconocimiento de voz y la falta de una captura de datos sólida (por ejemplo, capturar un simple «completo», una foto o un vídeo).
En Parsable nos hemos centrado exclusivamente en participar únicamente en proyectos piloto con casos de uso realmente convincentes que ofrezcan resultados tangibles. Por ejemplo, esto podría incluir inspecciones de montaje en las que sea necesario manipular un equipo de gran tamaño con ambas manos, o durante los procedimientos de bloqueo y etiquetado (LOTO), cuando haya que accionar más de un control al mismo tiempo.
En tercer lugar, la inversión es mayor de lo que la gente cree, tanto en lo que se refiere al tiempo como al dinero que se invierte para ponerlo en marcha.
En la Augmented World Expo (AWE) 2019, una empresa afirmó haber dedicado más de dos años, con varios equipos de desarrolladores, a crear una tecnología capaz de convertir planos CAD en un formato que su dispositivo portátil pudiera procesar y visualizar. La mayoría de las empresas no disponen del tiempo ni de los recursos necesarios para invertir en un proyecto como este.
Por nuestra parte, nuestro enfoque es que, si ya has invertido en la digitalización del contenido de tu flujo de trabajo a través de Parsable, este ya está listo para utilizarse en un dispositivo wearable desde hoy mismo. Consideramos que la tecnología de dispositivos portátiles es una cuestión de «y», no de «o», ya que una única solución de hardware no es adecuada para todos los casos de uso. La posibilidad de trabajar con cualquier solución de hardware garantiza que tus inversiones digitales actuales estén preparadas para el futuro. Creemos que la barrera de entrada debe ser la misma para todos, independientemente de si se trata de una pequeña empresa o de una gran multinacional industrial.
Tendencias en dispositivos wearables
Al seguir de cerca el mercado de la tecnología wearable, hemos observado una serie de tendencias, ya sea la realidad aumentada (Microsoft HoloLens), los cascos con interfaz de usuario controlada por voz (Realwear) o los dispositivos de seguimiento de la salud (FitBit). Antes de dar el paso y adoptar la tecnología wearable, hay algunos aspectos que quizá quieras tener en cuenta:
- Por lo general, las empresas de dispositivos wearables operan de forma aislada. Se enfrentan al reto de impulsar la adopción masiva, identificar experiencias de usuario integrales y ofrecer una amplia gama de casos de uso que justifiquen el retorno de la inversión. Las empresas de dispositivos wearables te presionan para que te centres en un dispositivo concreto, lo que te ata a su ecosistema. ¿Por qué? Porque eso contribuye al impulso de sus ofertas exclusivas. Lamentablemente, esto también da lugar a soluciones puntuales redundantes y a la saturación de unos pocos casos de uso (por ejemplo, la colaboración a distancia). Las empresas deben desarrollar hardware y software teniendo en cuenta la experiencia del usuario, un ecosistema de aplicaciones y un flujo de trabajo completo para el usuario. Creemos que este será el punto de inflexión para su adopción.
- La inversión es mayor de lo que la mayoría de la gente cree. Los recursos necesarios para realizar pruebas, iterar, mejorar, gestionar el cambio e implementar a gran escala (si se pueden demostrar los resultados) son considerables. Incluso si digitalizas tus procesos de flujo de trabajo, sigue suponiendo una enorme inversión en tiempo, dinero y gestión del cambio.
- El tiempo necesario para obtener beneficios suele ser más largo de lo que la mayoría de la gente cree. A menudo existe la idea errónea de que, desde el momento en que se implementan los dispositivos wearables en un entorno industrial, se obtienen beneficios de la inversión de forma inmediata. Es necesario que un número suficiente de personas adopte la tecnología y que se le dé tiempo para que se produzca un cambio significativo. Se requiere un cierto grado de paciencia y comprensión a la hora de demostrar el valor de los dispositivos wearables. Estás invirtiendo en algo que aún no está generalizado y que sigue evolucionando.
La tecnología de dispositivos wearables aún está en fase de maduración. Ha tenido, y seguirá teniendo, buena acogida entre los altos directivos, pero aún no ha generado una «demanda» genuina por parte del personal de primera línea. La base para aplicar los dispositivos wearables (o cualquier tecnología) de forma eficaz reside en el trabajo preliminar: en este caso, la digitalización. Solo cuando los esfuerzos de digitalización estén muy avanzados tendrá sentido plantearse la implantación de dispositivos wearables en su entorno de fabricación, donde dichas pruebas y evaluaciones pueden aportar información y resultados adicionales.











