Según algunas estimaciones, alrededor del 13 % de los ingresos de una empresa puede quedar inmovilizado en exceso de capital circulante. Liberar este capital puede proporcionar más liquidez para realizar las inversiones necesarias o para reducir la deuda.
Los datos financieros de tu empresa pueden ofrecerte información valiosa sobre la eficiencia de tu gestión. Las tres áreas que debes evaluar son: ¿cuánto tiempo permanece el stock en el almacén antes de venderse?, ¿cuánto tiempo tardas en cobrar a los clientes? y ¿cuánto tiempo tardas en pagar a los proveedores? Los indicadores clave de rendimiento (KPI) estándar son:
Días de cobro pendientes (DSO): plazo medio de cobro de las cuentas por cobrar pendientes. Un DSO bajo significa que tu empresa tarda menos días en cobrar, mientras que un DSO alto indica que vendes a crédito a tus clientes y tardas más en cobrar.
Días de existencias (DII): número medio de días que las existencias permanecen en stock antes de su venta. Un DII bajo significa que tienes menos efectivo inmovilizado en existencias. Si tu empresa se dedica a la prestación de servicios, es posible que las existencias no sean un factor importante. En su lugar, puedes utilizar un indicador que refleje el tiempo que se tarda en prestar los servicios (por ejemplo, el número medio de días desde el pedido hasta la entrega).
Plazo medio de pago (DPO): número medio de días que se tarda en pagar a los proveedores. Un DPO más elevado puede indicar la capacidad de tu empresa para retrasar los pagos y conservar la liquidez.
Calcular y realizar un seguimiento de estos indicadores parece una buena idea, pero puede suponer mucho trabajo. La inteligencia empresarial facilita la visualización continua de los indicadores y permite identificar rápidamente las tendencias y las causas de los problemas. Por ejemplo, puedes comparar las tendencias de todos los indicadores para un periodo de tiempo determinado y mostrar la diferencia porcentual con respecto al mismo periodo del año anterior.
La inteligencia empresarial también puede ayudarte a conocer los detalles que hay detrás del cálculo de los indicadores. Por ejemplo, los días de existencias se pueden calcular a partir del libro mayor utilizando el coste de las existencias y el coste de los productos vendidos.
Días de existencias = (Existencias / Coste de los productos vendidos) * Días del periodo
Las tablas dinámicas pueden mostrar cómo se calcula esto y cada una de las cuentas del libro mayor que contribuyen al inventario o al coste de los productos vendidos.
Todos estos indicadores se plasman en elciclo de conversión de efectivo(CCC). El CCC indica cuánto tiempo tarda tu empresa en convertir los recursos invertidos en efectivo.
Ciclo de conversión de efectivo = Días de existencias + Días de cobro pendientes – Días de pago pendientes
Por ejemplo, supongamos que tu empresa es capaz de vender sus productos rápidamente, de modo que tu periodo de rotación de existencias es de siete días. Y cuando vendes un producto, exiges a tus clientes que te paguen en un plazo de diez días. Además, puedes adquirir los recursos necesarios para fabricar tus productos a proveedores con un plazo de pago de treinta días.
Ciclo de conversión de efectivo = 7 + 10 – 30 = –13
Esto es positivo, ya que dispones de trece días para utilizar el efectivo antes de que venza el plazo de pago a tu proveedor. Podrías aprovecharlo para invertir en capital adicional o para obtener intereses. Si tus proveedores ofrecen descuentos, también podrías beneficiarte de este ahorro mediante pagos anticipados.











