Hace unas semanas, el Foro Económico Mundial invitó a algunas de las personas que impulsan la estrategia tecnológica en el sector del petróleo y el gas para que colaboraran en un taller sobre su Iniciativa de Transformación Digital. Para Parsable fue un honor ser la única startup entre los altos directivos de las principales multinacionales, académicos, autores y analistas invitados a asistir.

Hay un par de puntos clave que destacan. Invito a las partes interesadas a ponerse en contactodirectamente conmigo para profundizar en estas conversaciones.

Conclusión clave n.º 1: Para que la digitalización tenga éxito es necesaria la colaboración

La ejecución colaborativa —no solo la digitalización— es la clave para impulsar:

  • Seguridad
  • Eficiencia del personal y de los activos
  • Excelencia operativa
  • Transparencia en la cadena de suministro
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Las iniciativas de digitalización por sí solas no bastan para cumplir las prioridades mencionadas.La colaboración aporta una ventaja decisivaen el contexto de unatarea concreta, entre departamentos eincluso a lo largo de una cadena de suministro cada vez más compleja. La colaboración digital permite sustituir secuencias opacas por una supervisión en tiempo real, así como incorporar medidas de seguridad y recordatorios normativos en los procesos,conservandoal mismo tiempola flexibilidad necesaria para modificarlos cuando las circunstancias lo requieran. La colaboración no puede limitarse adescolgar el teléfono o el walkie-talkie, sino que debe permitir capturar fotos, vídeos e incluso firmas digitales, y compartirlos entredistintassedes yubicacionesgeográficas,de modo que todas las partes necesarias para realizar el trabajo puedan disponer de todo el contexto.

En «El manifiesto de la lista de comprobación», Atul Gawande toma las lecciones aprendidas al observar la excelencia operativa en la aviación y las aplica al ámbito sanitario. Su principal descubrimiento es que la lista de comprobación es esencial, pero solo cuando se combina con una ejecución colaborativa se garantiza que cada paso se haya llevado a cabo correctamente. Cuando las cosas no salen según lo previsto (lo cual ocurre más a menudo de lo que nos gustaría admitir), es de nuevo la colaboración la que permite adoptar el enfoque flexible, urgente y de participación de todos que se requiere para resolver el problema y volver a la normalidad.

El paso a un enfoque de ejecución colaborativa en el sector sanitario ha dado lugar a una reducción drástica de indicadores clave, como las tasas de infección postoperatoria. Imagínate lo que supondrá para el sector del petróleo y el gas. Muchas empresas siguen dependiendo de carpetas de papel y walkie-talkies, por lo que el paso a procedimientos digitales puede parecer una iniciativa innovadora. Sin embargo, si no se tiene en cuenta este elemento colaborativo, se deja de lado el factor clave que genera el impacto.

Conclusión clave n.º 2: Velocidad → Valor

Nuestra segunda conclusión, que fue objeto de un acalorado debate en el taller, es que la implementación iterativa precede al valor de extremo a extremo.

A menudo se presenta a ambos como opuestos: una elección entre velocidad (iteración rápida, probar → mejorar → mejorar) y valor (conseguir la solución perfecta de principio a fin). Si realmente se trata de una elección, entonces el valor parece ser el claro ganador.

El problema es que, si te centras directamente en el valor, acabas sin conseguir ninguna de las dos cosas. La buena intención de crear una solución preparada para el futuro, a prueba de riesgos y adaptada a todos los casos de uso posibles acaba, lamentablemente, en una proliferación de funcionalidades, retrasos interminables y, en la mayoría de los casos, en una solución digital demasiado compleja como para que nadie pueda utilizarla realmente sobre el terreno: un costoso producto que acaba en el cajón.

En cambio, si das prioridad a la rapidez, consigues ambas cosas. Al iniciar un proyecto de transformación digital centrado en un punto débil aparentemente más concreto —un caso de uso, una unidad de negocio—, puedes implementar una solución que aporte valor a ese grupo desde el primer día. A continuación, puedes ir perfeccionándola junto con ellos para abordar cualquier problema u obstáculo que nadie supiera que existiría hasta que la solución se probara realmente sobre el terreno. A partir de esos aprendizajes, se extraen patrones que permiten que esa solución resuelva más casos de uso y responda a más impulsores de negocio, expandiéndose rápidamente por toda la organización. Demostrar una iteración rápida y eficaz es el modelo más preparado para el futuro que se puede adoptar.

Nos encantaría saber cuál es la postura de tu organización y la tuya propia respecto a estos temas.