Los minoristas suelen solicitar expositores con productos variados para impulsar las ventas en tienda: palés o medias paletas llamativos, surtidos con sabores y envases variados. Para satisfacer estas demandas, los fabricantes de alimentos y bebidas recurren con frecuencia a servicios de reenvasado capaces de preparar y enviar estos expositores personalizados a gran escala.
Aunque este enfoque ahorra tiempo y mano de obra, conlleva un riesgo oculto: la pérdida de visibilidad a nivel de lote. Cuando los productos se retiran de sus embalajes originales y se agrupan en nuevos expositores para la venta al por menor, la trazabilidad se vuelve considerablemente más compleja. Y en el contexto actual —en el que el cumplimiento normativo, las retiradas de productos y las exigencias de los minoristas son más intensas que nunca—, esa complejidad es importante.
La eficiencia y el riesgo
Los operarios de reempaquetado desempeñan un papel esencial en la cadena de suministro. Reciben palés de productos terminados y materiales de embalaje, montan expositores listos para la venta al por menor y los preparan para su envío. El proceso es muy dinámico y requiere mucha mano de obra, y a menudo implica múltiples referencias y lotes parciales.
Sin embargo, esa misma eficiencia puede ocultar datos clave sobre la trazabilidad.
- Varios lotes, un único expositor: cuando se combinan productos de varios lotes de producción en un único expositor de palé, se rompe el vínculo directo entre el lote original y el envío final.
- Pérdidas y reelaboración: Es habitual que se produzcan daños en los productos o en los embalajes durante el reempaquetado, lo que genera discrepancias entre lo recibido y lo enviado.
- Nuevos retos en materia de etiquetado: una vez montados los expositores, a menudo se les asignan nuevos códigos de artículo o palés, lo que genera niveles adicionales de trazabilidad que resultan difíciles de conciliar posteriormente.
Sin un sistema de registro de datos lo suficientemente sólido, resulta difícil —si no imposible— rastrear qué ingredientes o lotes de producción han llegado a cada uno de los puntos de venta.
Mejora de la trazabilidad en el proceso de reenvasado
Los fabricantes pueden adoptar medidas proactivas para subsanar las deficiencias en materia de trazabilidad sin sacrificar la eficiencia:
- Envía cantidades por lote único siempre que sea posible.
Cuando los reempaquetadores reciben lotes homogéneos para cada SKU, se reduce la complejidad a la hora de hacer un seguimiento de lo que acaba en cada expositor terminado. - Solicita datos sobre el uso de los productos reenvasados.
Pide a los socios encargados del reenvasado que faciliten registros de los lotes y las cantidades utilizadas en cada trabajo de montaje. Incluso un simple registro digital ayuda a atar cabos en caso de que surja una retirada de productos o un problema de calidad. - Invierte en herramientas de seguimiento conectadas.
Muchos servicios de reempaquetado utilizan sistemas portátiles para la gestión de almacenes, pero carecen de la capacidad de registrar detalles a nivel de lote. La actualización a un software conectado que se sincronice con los sistemas de los fabricantes permite ganar en rapidez y visibilidad. - Considera la trazabilidad como una responsabilidad compartida.
La verdadera trazabilidad de principio a fin va más allá de la planta de producción. Al considerar a los reenvasadores como una extensión del proceso de fabricación —y dotarlos de las herramientas adecuadas—, las marcas pueden mantener la visibilidad desde la materia prima hasta el lineal de la tienda.
Conclusión
Los servicios de reenvasado pueden suponer un ahorro considerable de tiempo y costes para los fabricantes, pero también pueden convertirse en un punto ciego para la trazabilidad si los datos no se gestionan adecuadamente. Mediante la consolidación de los sistemas y el establecimiento de expectativas claras con los socios, las empresas del sector de la alimentación y las bebidas pueden reforzar el cumplimiento normativo, reducir el riesgo de retiradas de productos y proteger la reputación de su marca.
La trazabilidad no termina cuando el producto sale de tus instalaciones. Se extiende a lo largo de cada etapa del proceso, incluidas aquellas en las que se montan tus expositores para tiendas.











