IoT, IIoT, objetos «inteligentes». Nuestro mundo está cada vez más conectado. ¿Qué es el IIoT («Internet de las cosas industrial») y qué supone para el sector manufacturero?
Empecemos por aclarar las diferencias entre el IoT y el IIoT. Aunque a veces se utilizan indistintamente, hay algunas diferencias importantes que conviene tener en cuenta. En primer lugar, analicemos el IoT.
El término «IoT» se utiliza para describir la conexión entre el mundo físico y el mundo digital, concretamente en lo que se refiere al uso por parte de los consumidores. Aquí es donde entran en juego los «objetos inteligentes». Cualquier cosa, desde teléfonos hasta coches, pasando por electrodomésticos o incluso tu propia casa, puede ser un objeto inteligente si se conecta a Internet y transmite datos hacia y desde esos objetos.
El IIoT también se ocupa de los objetos conectados a Internet. Sin embargo, su uso se centra más específicamente en fines industriales, como la fabricación. Mientras que el IoT se centra en la conectividad para ofrecer a los consumidores ventajas en términos de comodidad, el IIoT conecta dispositivos para proporcionar una mayor visibilidad de los datos, mejorar el rendimiento o permitir la automatización.
El Internet de las cosas industrial (IIoT) está revolucionando el sector manufacturero, quizá más que cualquier otro sector o industria. A continuación se presentan tres tendencias del IIoT en el sector manufacturero que ya han comenzado a afianzarse.
Impresión 3D
Una de las tendencias es la impresión 3D, también conocida como fabricación aditiva. Recientemente, este proceso ha comenzado a integrarse con el IIoT con el fin de garantizar una mejor calidad del producto. Los sensores recogen información de una impresora 3D, que luego se utiliza para detectar posibles problemas de producción.
Seguimiento de activos y mantenimiento predictivo
El IoT ayuda a los fabricantes a recopilar datos de los activos distribuidos a lo largo de toda la cadena de valor. A continuación, dichos activos transmiten la información a un sistema central. Estos activos conectados a Internet son capaces de comunicarse con el sistema, informándole de su estado. Este proceso, denominado «mantenimiento predictivo», permite a una empresa identificar y subsanar posibles defectos que podrían suponer problemas en el futuro.
Robots autónomos
La robótica lleva ya varios años formando parte del sector manufacturero y, impulsada por el IoT, su influencia no hará más que aumentar. Los fabricantes recurren cada vez más a los robots autónomos para diversas tareas: trabajar junto a las personas con el fin de mejorar la eficiencia y la productividad, realizar acciones que normalmente llevan a cabo las personas para reducir el riesgo de lesiones, y mejorar la rapidez y la precisión en lugares como fábricas y almacenes. Estos ejemplos ilustran la aplicación práctica del IIoT en el entorno de la fabricación, pero las ventajas no se limitan a la impresión 3D, el seguimiento de activos o los robots en la planta de producción. A través de dispositivos conectados, el IIoT puede proporcionar una mejor recopilación de datos y visibilidad para impulsar decisiones empresariales más inteligentes, al tiempo que minimiza el tiempo de inactividad y aumenta la productividad.
En Radley Corporation, nos centramos en optimizar los procesos y automatizar la recopilación de datos en el sector manufacturero. Nuestro soluciones de monitorización de máquinas e integración de PLC aúnen el IIoT para sacar el máximo partido a sus datos mediante la conectividad máquina a máquina, la inteligencia empresarial y la mejora de los procesos.











